A través de tu santidad, el poder de Dios está disponible.


VIDEO CON LISA NATOLI


DÍA 39 AUDIO EN ESPAÑOL

 

¡El gran descubrimiento!

A través de tu santidad, el poder de Dios se manifiesta.
A través de tu santidad, el poder de Dios se hace disponible.

¡Estás totalmente equipado y listo!

Me he mantenido muy simple en el vídeo de hoy.

Por favor lee la Lección 38 de un Curso de Milagros, “No hay nada que mi santidad no pueda hacer” para recordarte el poder de tu santidad.

 


“El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a inculcarte la sensación de que tienes dominio sobre todas las cosas por ser quien eres.”
– Un Curso de Milagros


 

Recuerda:

Tú tienes una guía y maestro interior – un amigo que va contigo y tiene la respuesta a todos los problemas, dificultades y necesidades que percibes y estará encantado de darte la respuesta si tú simplemente giras dentro, preguntas y escuchas.

Tú caminas con Dios, en la perfección de la santidad.

Tú estás completamente apoyado y sostenido por el amor de Dios.

Este no es el final. Este es el comienzo.

 

 


EJERCICIO/PRÁCTICA DEL DÍA:

1. Mira el video del Día 39 (o escucha audio o lee la transcripción).

2. Practica y aplica la Lección 38 del Libro de Ejercicios de Un Curso de Milagros.

3. Recuerda que a través de tu santidad, el poder de Dios se hace disponible.


Descarga la Lección 38 – “No hay nada que mi santidad no pueda hacer” de Un Curso de Milagros como un documento PDF para imprimir, haga clic en el botón azul debajo. También está publicado al final de esta página web, desplázate hacia abajo para verlo.

 

Lección 38 PDF

 


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TRANSCRIPCIÓN VIDEO / AUDIO:

Día 39: Caminar con Dios, en Perfecta Santidad

Hola, soy Lisa. ¡Bienvenido! Este es el día 39 y el tema de hoy es “Caminar con Dios en Perfecta Santidad.”

Así que estamos al final de nuestros 40 Días juntos y te doy las gracias por estar aquí conmigo y YA ESTÁS listo. No estás solo y Dios está contigo. Este no es el final, este es el comienzo.

Quiero que recuerdes el Ser que eres, quiero que recuerdes la luz que eres, te pido que recuerdes la santidad que eres y vivir desde ese lugar. ¡Tú absolutamente puedes hacerlo! Tú tienes el poder y la capacidad de detenerte cuando te encuentres yendo a los viejos patrones y recordar la verdad.

Hoy te invito a leer el Libro de Ejercicios Lección 38 de Un Curso de Milagros, “No hay nada que mi santidad no pueda hacer.” Este es el lugar donde Jesús llegó cuando estaba a punto de salir del desierto, se dio cuenta “Dios está conmigo. No hay nada que temer.” Y él salió del desierto en ese lugar, y si tú miras su ministerio, él no hizo nada por sí solo y eso es lo que te pido ahora, que confíes en Dios.

Quiero que veas que todos los problemas y dificultades que piensas que vienen de una creencia en la separación. Un Curso de Milagros dice, “Un problema, una solución.” Si tomas cualquier problema o dificultad o confusión o miedo que piensas que tienes y lo trazas tan lejos como puedas, encontrarás en la base que hay una creencia en la separación, una creencia de que estás solo. Y tú no estás solo, el problema ha sido resuelto, por lo tanto todos tus problemas se han resuelto.

Así que, dondequiera que vayas ahora y sientes miedo, simplemente mira directamente al miedo, eso es todo lo que pido, y recuerda la verdad, “Dios está conmigo” y verás, no hay nada que temer. Lo que la mayoría de las personas tratan de hacer es hacerse sentir cómodos, de manera que puedan evitar ver el miedo. Te pido que a partir de ahora solo mires directamente al miedo, “¿Por qué tengo miedo de dar? ¿Por qué me da miedo el amor? ¿Cómo qué es el miedo?” Verás, es una creencia en la separación, es una creencia de que estás solo. Solo recuerda “Está bien, ¡Wow! ¡No estoy solo, estoy toda luz!”

Ahora permite que tu amor brille, permite que tu luz brille, ¡No la escondas más debajo de la mesa! Desde este lugar no tomamos decisiones por nosotros mismos, le confiamos todos nuestros sentidos a Él y nos levantamos por la mañana y tenemos esta hermosa práctica donde recordamos a Dios. Tú dices, “Bueno, estoy aquí como una luz en el mundo y esa es mi única función. No estoy solo y hay un amigo que va conmigo. Cada problema que parece enfrentarme, voy a hacer una pausa. Solamente voy a detenerme en este lugar donde estoy, no voy a tratar de arreglarlo, no voy a tratar de entenderlo y voy a recordar la verdad.”

Me encanta esta lección de Un Curso de Milagros, “No hay nada que mi santidad no puede hacer. Tu santidad invierte todas las leyes del mundo.” Él dice, “A través de tu santidad el poder de Dios se manifiesta”. Y este es el lugar donde Jesús llegó al final de los 40 días. Él recordaba su santidad, él recordaba su inocencia. Lo que te he pedido es que puedas reconocer tu santidad y luego empezar a ampliarla y unirte con tu hermano.

Esto es MUY importante, que puedas comenzar a practicar, aplicar y utilizar estas ideas. Cuando pienso en el trabajo que he hecho en los últimos años, me he encontrado que hay dos tipos de personas, hay quienes la practican y hay quienes no la practican. Los que practican, los que toman estos principios, los utilizan, experimentan con ellos y aplican, ellos son los que ven todos los cambios drásticos.

Es muy simple, tú pasas tiempo con Dios, tómate un momento para hacer una pausa y recordar la verdad de tu identidad, recuerda de tu santidad y extiéndelo. Cuando tú haces esto y no solo piensas en ello pero tú REALMENTE lo haces, tú verás que tienes una experiencia directa. Para aquellos que están tratando de leer el libro, estudiarlo y pensar y entenderlo, pareciera que no se produce ningún cambio. Si el cambio se produjera, sólo dura un momento y te deslizas hacia atrás regresando a los viejos patrones. Pero cuando empiezas a decir, “Bueno, no voy a pensar en estas ideas, estoy dejándolas”. Esto es lo que hizo Jesús, él recordaba la luz que es él y él estaba dando desde ese lugar.

Así que ya no estás dando desde el lugar del miedo más, ya estás haciendo ese cambio en la percepción, recordando la verdad y dando desde ese lugar. Ahí es donde se ve que no hay fin a los regalos que puedes dar. Se te ha dado el don de la paz y de la alegría, el amor y la felicidad y te han dado un guía. Así que tienes todo lo que necesitas y el poder de Dios se manifiesta en tu santidad, por lo tanto, es importante que tú reconozcas tu santidad.

La lección dice, “A través de tu santidad el poder de Dios está disponible.” Por lo tanto, el poder de Dios siempre ha estado aquí, pero por haber estado atrapado en la oscuridad no estaba disponible para ti. Pero en el momento en que te acuerdas de tu santidad, el poder de Dios está disponible para ti. “Y no hay nada que el poder de Dios no pueda hacer.” Así que ya no estás dependiendo de ti más, simplemente estás recordando la Luz que eres y que el poder de Dios está en esa luz.

Aquí dice, “tu santidad, entonces, se puede remover todo el dolor, puede terminar todo el dolor, y puede resolver todos los problemas. Puede hacerlo tanto en conexión a ti mismo como en los demás. Es igual en su poder para ayudar a cualquiera porque es igual en su poder para salvar los demás. Si tú eres santo, también entonces es todo lo que Dios ha creado. Eres santo, porque todas las cosas que Él creó son santas. Y todas las cosas que Él creó son santas porque eres”. Asi que allí está, el reconocimiento de la unicidad.

Amo esta lección, voy a pedirte que lo hagas hoy y sólo llévalo contigo a partir de hoy en adelante, para aplicar tu santidad a todos los aparentes problemas y dificultades. Rellena los espacios en blanco, ya que es una de las razones por las que me encanta un Curso de Milagros porque funciona dentro de nuestro propio sistema de pensamiento. Acabamos de encontrar a la gente, los problemas y el miedo y acabamos de rellenar los espacios en blanco.

“En esta situación de ………… en el que me veo, no hay nada que mi santidad no pueda hacer. En esta situación de ……………..” y por lo tanto esta es otra persona, “en el que ………. se ve a sí mismo, no hay nada que mi santidad no pueda hacer.” Luego, dice, “No hay nada que mi santidad no pueda hacer porque el poder de Dios vive en ello”. Y para mí esto es tan simple y tú puedes hacerlo. Comenzarás a ver que es muy fácil tomar un momento sólo para recordar la luz que eres y que Dios está contigo.

Así que a partir de este momento estamos caminando con Dios en perfecta santidad, recordando nuestra identidad y nuestro propio ser. Simplemente ya no tomes decisiones por ti mismo y vive con gratitud y verás. ¡Verás cuánto tu vida está cambiando, lo verás, lo verás! ¡Ja!

Te doy las gracias por estar aquí conmigo y tenemos un día más. “No hay nada que tu santidad no pueda hacer porque el poder de Dios vive en ello ” Te amo.

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Un Curso de Milagros
Libro de Ejercicios Lección 38
No hay nada que mi santidad no puede hacer.

Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite. El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece a ti como Hijo de Dios, en unión con la Mente de su Creador.

Mediante tu santidad el poder de Dios se pone de manifiesto. Mediante tu santidad el poder de Dios se vuelve accesible. Y no hay nada que el poder de Dios no pueda hacer. Tu santidad, por lo tanto, puede eliminar todo dolor, acabar con todo pesar y resolver todo problema. Puede hacer eso en conexión contigo o con cualquier otra persona. Tiene el mismo poder para ayudar a cualquiera porque su poder para salvar a cualquiera es el mismo.

Si tú eres santo, también lo es todo lo que Dios creó. Tú eres santo porque todas las cosas que Él creó son santas. Y todas las cosas que Él creó son santas porque tú eres santo. En los ejercicios de hoy vamos a aplicar el poder de tu santidad a cualquier clase de problema, dificultad o sufrimiento que te venga a la mente tanto si tiene que ver contigo como con otro. No haremos distinciones porque no hay distinciones.

En las cuatro sesiones de práctica más largas, que preferiblemente han de tener una duración de cinco minutos completos cada una, repite la idea de hoy, cierra los ojos, y luego escudriña tu mente en busca de cualquier sensación de pérdida o de cualquier clase de infelicidad tal como la percibas. Trata, en la medida de lo posible, de no hacer distinciones entre las situaciones que son difíciles para ti y las que son difíciles para otro. Identifica la situación específicamente, así como el nombre de la persona en cuestión. Usa el siguiente modelo al aplicar la idea de hoy:

En esta situación con respecto a ___ en la que me veo envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer.

En esta situación con respecto a ___ en la que ___ se ve envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer.

De vez en cuando puedes variar este procedimiento si así lo deseas y añadir algunos de tus propios pensamientos que vengan al caso. Podrías, por ejemplo, incluir pensamientos tales como:

No hay nada que mi santidad no pueda hacer porque el poder de Dios reside en ella.

Introduce cualquier variación que quieras, pero mantén los ejercicios centrados en el tema: “No hay nada que mi santidad no pueda hacer”. El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a inculcarte la sensación de que tienes dominio sobre todas las cosas por ser quien eres.

En las aplicaciones cortas y más frecuentes, aplica la idea en su forma original, a no ser que surja o te venga a la mente algún problema en particular que tenga que ver contigo o con otra persona. En ese caso, usa la forma más específica.

 

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