“Salvación puede ser pensado como un juego que los niños felices jugar. ”

-Un Curso de Milagros


VIDEO CON LISA NATOLI

 


DÍA 30 AUDIO EN ESPAÑOL


“Fue diseñada por Uno que ama a Sus Hijos y que desea substituir sus temibles juguetes por juegos felices que les enseñan que el juego del miedo ya se acabó. El juego que Dios les ofrece les enseña lo que es la felicidad porque en él nadie pierde. Todo aquel que participa no puede sino ganar, y con su victoria queda asegurada la victoria de todos los demás.”

– Un Curso de Milagros, Lección 153


Todo aquel que juega debe ganar.
¡TODO EL MUNDO GANA!

 

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¿Estás listo para jugar a este juego?

¿Estás dentro?

Por favor también asegúrese de ver el vídeo de hoy (o escuchar el audio, o leer la transcripción). Describo mi momento crucial cuando salí de un ciclo de 20 años de espera y de postergaciones, y cuando me di cuenta de que Yo era aquello que estaba buscando.

 


El Juego del Amor

“Tú que has jugado a haber perdido toda esperanza, a haber sido abandonado por tu Padre y a haberte quedado solo y aterrorizado en un mundo temible, enloquecido por el pecado y la culpabilidad, sé feliz ahora. Ese juego ha acabado. Ahora ha llegado un tiempo sereno en el que guardamos los juegos de la culpabilidad, y ponemos bajo llave para siempre nuestros extraños e infantiles pensamientos de pecado, apartándolos de las puras y santas mentes de las criaturas del Cielo y del Hijo de Dios..”
– Un Curso de Milagros, Lección 153

 

1. Sabe que Dios está contigo. Tú eres Amor. No hay nada que temer.

2. Sabe que todo eres tú, y todo es luz.

3. Relájate y sé totalmente dependiente de Dios.

4. Sabe que estás completo, sanado y entero.

5. Sabe que tienes una Guía. No tomes decisiones por tí mismo. (Ver #6)

6. Reconociendo que tienes una Guía que te ama y conoce el camino, así como la respuesta a todos los problemas y dificultades que surgen, utiliza esta práctica en el día a día de Un Curso de Milagros.


Un Curso de Milagros
EL NUEVO COMIENZO, Capítulo 30
Reglas para tomar decisiones

Tomar decisiones es un proceso continuo pero no siempre te das cuenta de cuándo las estás tomando. Mas con un poco de práctica con aquellas de las que ya eres consciente, comienza a establecerse un patrón que te ayudará con las demás. No es conveniente que te preocupes por cada paso que tengas que dar. Si adoptas una perspectiva correcta al despertar, habrás ganado ya una gran ventaja. Mas si experimentas gran resistencia y ves que tu resolución flaquea, es que todavía no estás listo. No luches contra ti mismo. Piensa más bien en la clase de día que te gustaría tener, y dite a ti mismo que hay una manera muy fácil de que este mismo día pueda transcurrir así. Trata entonces una vez más de tener la clase de día que deseas.

Este enfoque comienza con la siguiente declaración:


Hoy no tomaré ninguna decisión por mi cuenta.


 

Esto quiere decir que estás eligiendo no ser el juez de lo que se debe hacer. Pero quiere decir también que no juzgarás aquellas situaciones en las que te veas llamado a tomar una decisión. Pues si las juzgas, habrás establecido las reglas que determinan cómo debes reaccionar ante ellas. Y así, una respuesta diferente no haría sino causarte confusión, incertidumbre y temor.

El mayor problema que tienes ahora es que todavía decides primero lo que vas a hacer, y luego decides preguntar qué es lo que debes hacer. Y es posible que lo que oigas no resuelva el problema tal como lo percibiste inicialmente. Esto conduce al temor porque contradice tu percepción, de modo que te sientes atacado, y, por ende, furioso. Hay ciertas reglas mediante las cuales esto se puede evitar. Pero es inevitable que ocurra al principio, mientras aún estás aprendiendo a escuchar.

Siempre que te acuerdes de ello a lo largo del día y dispongas de un momento de calma para reflexionar, repítete a ti mismo nuevamente la clase de día que te gustaría tener, los sentimientos que deseas abrigar, las cosas que quieres que te sucedan así como lo que quieres experimentar, y di:

Si no tomo ninguna decisión por mi cuenta, ésa es la clase de día que se me concederá.

 

7. Utilizar tus pensamientos para bendecir, sanar y ofrecer paz mental, luz, amor y tranquilidad para todos (en lugar de usar tus pensamientos para continuar con la historia de la culpa, del ataque, la crítica o la sentencia).

 

 


EJERCICIO/PRÁCTICA DEL DÍA:

1. Ver el video del día 30 (o escucha el audio o lee la transcripción).

2. Reconocer tu plenitud y perfección: No más explorar, ¡no más búsqueda! Dios va contigo dondequiera que vayas. Tú tienes una guía.


Para descargar “Reglas para tomar decisiones: Hoy no tomaré ninguna decisión por mi cuenta”, en el capítulo 30 de Un Curso de Milagros como un documento PDF para imprimir, haga clic en el botón azul por debajo. También es publicado anteriormente en el punto 6 arriba – Desplácese para leerlo.

Capítulo 30 PDF


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TRANSCRIPCIÓN DE VIDEO/AUDIO:

Día 30: El Juego del Amor y Cómo Jugarlo

Hola, soy Lisa. Este es el día 30 y el tema de hoy es “El juego del amor y cómo jugarlo”.

Así que desde ahora te pido que para los próximos diez días vive Sabiendo que Dios está contigo y te pido que te diviertas con esta idea como un juego. Adéntrate y conoce que eres todo luz y que estás curado y que dispones de una Guía, y que no tomarás decisiones por ti mismo. Sabe que usas tu mente para bendecir y sanar y amar y para ofrecer paz y tranquilidad a todos.

Cuando los viejos hábitos quieren regresar, simplemente se les captura muy rápido y justo como lo hizo Jesús, tú dices, “¡No! Ya no estoy tentado por la tristeza, por la ira. Este es el juego del miedo y ya no estoy jugando a ese juego”.

Me quedé atrapada en el proceso más de 20 años y estuve esperando, sin darme cuenta de que yo lo tenía todo.

Tenía Un Curso de Milagros, y tenía el mejor de los mejores de los mejores maestros. Yo estaba con un maestro durante casi diez años y fue increíble. Él es un profesor increíble y me dio todo. No me atrevería a intercambiar ese tiempo por nada en el mundo y sin embargo… seguía luchando.

Quería compartir esta historia con ustedes porque la gente piensa, “Oh, sólo necesito encontrar un profesor diferente” o “tengo que leer un libro diferente. Necesito un programa diferente”. He leído cada libro de autoayuda disponible y he tomado muchos programas y nada podía ayudarme porque me quedé atascada en el proceso. Estuve pensando, “Bueno, algo vendrá después”, y eso es sólo el miedo, eso es todo lo que es. Quería permanecer en mi zona de comodidad.

Allí llegó este momento crucial para mí cuando me di cuenta, “Está bien, basta de esto”. Fue en 2010 y me di cuenta de que era todo, yo lo tenía todo, Dios estaba conmigo y que yo era lo que yo estaba buscando.

Me di cuenta de que mi espera no era nada más que miedo y en ese momento me dije, “Bien, eso es suficiente. Dejaré de esperar, soy feliz”. Así que creé el primer programa de 40 días. Era un programa de entrenamiento pagado y lo llamé “Deja de esperar, sé feliz”.

Eso fue todo para mí. Tuve que dejar de esperar y ser feliz. Eso es lo que te pido hacer hoy, de vivir sabiendo que está curado y completo, y que tienes una guía y que no tomarás decisiones por ti mismo.

Me encanta lo que dice en la Lección 153, dice, “Podría decirse que la salvación es un juego que juegan niños felices. Fue diseñada por Uno que ama a Sus Hijos” y eso es lo que hice. Me di cuenta, “Está bien, Dios está conmigo y me ama, y yo soy su Hija y lo tengo todo” y ahora se trata de una comunicación constante que se ha establecido.

Era conceptual al principio – que yo era todo lo que pensé que veía, pero luego entré plenamente y me dije, “Está bien, todo soy yo. No hay nada fuera de mí ya y todo es Dios, todo es luz, todo es amor”. Y para mí fue estar en el campo de un experimento. Yo siempre estaba esperando a tener más dinero, siempre estaba esperando para perder peso, yo estaba esperando a que mi cuerpo se curara. Yo estaba esperando a ver los ángeles, yo estaba esperando ver a Jesús y un día se me ocurrió: “¿Por qué estoy esperando esas cosas?”

Pensé, “Bueno, entonces de esa manera voy a saber con certeza. Luego, ¡voy a estar segura! Voy a saber con certeza que tengo una Guía”. Y lo que me di cuenta que necesitaba hacer era involucrarme sabiendo que tengo una Guía, y eso es lo que hice. Comencé a tomar ninguna decisión por mí misma, y eso es lo que pido para ustedes ahora.

Te pido que reconozcas que Dios está contigo y que no tomes decisiones por tí mismo ya. Tú todavía vas a pasar tiempo con Dios, seguirás teniendo una mañana, y luego tendrás una rutina también por la noche. A continuación, durante todo el día, cuando caigas en viejos hábitos, quiero que recuerdes a Jesús en el desierto y reconoce que sólo estás siendo tentado. Tú dirás, “¡No!”

Hay una gran frase en la Lección 100, y esa es mi lección favorita, y si has hecho las Lecciones te darás cuenta de que hay algunas que resuenan más contigo que los demás. La Lección 100 es la cual vivo y se habla de que “los maestros de Dios son alegres y su alegría sana toda la tristeza y desesperación.” Dice, “no nos permitiremos estar tristes hoy”.

Recuerdo que cuando lo leí pensé, “¿Será posible? Wow. ¿Puedes hacer eso? Sólo deja de estar triste. ¿Puedo realmente elegir no dejo de estar triste hoy?” Porque para mí, la tristeza siempre venía y me tomaba, y llegas a este punto donde te das cuenta de que nada puede atraparte más. Te das cuenta de que ERES la paz de Dios, que Dios está contigo y nada puede tentarte más.

Esto es lo que te pido hacer ahora: a vivir de esta manera y dejar a un lado el juego del miedo y sabe que tú lo tiene todo.

Quiero que pienses, cada mañana, la clase de día que deseas tener y sabe que ese día puede suceder de esa manera. La forma en que se realiza es por tu propia decisión que ya no vas a tomar decisiones por tí mismo, y esto es exactamente lo que hizo Jesús. Él no hizo nada por sí mismo. Él era uno con Dios, uno con todos sus hermanos, él estaba ofreciendo sólo el Amor, y Cristo es quien se encarga de la curación.

Ahora quiero que te adentres sin vacilar. Sólo por diez días, sólo tómalo como un juego de lleno, y pasa tiempo con Dios cada día, cada hora, cada instante y vive en el instante santo. Tengo este gran mensaje de alguien que dice que el instante santo es más fácil para ella y mejor para ella que la meditación porque ella nunca pudo apartar tiempo porque ella tiene hijos y una familia y un trabajo. Pero el instante santo lo ama porque es cada momento. Es cada momento, puedes estar en él todo el tiempo y vives en ese lugar.

Te doy las gracias por estar aquí y por SER el mensaje ahora. No más esperas. Deja de esperar, ¡sé feliz! Te amo.

 

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