LA SANIDAD ES DEJAR IR EL PASADO.


VIDEO CON LISA NATOLI

 


DÍA 15 AUDIO EN ESPAÑOL

 

 

Estamos entrando a una nueva fase ahora de este Programa de 40 días y no quiero que te preocupes si todavía guardas quejas y resentimientos, o tienes juicios contra alguien o algo, pues no hay nada de malo en ello.

Basta con ver cómo te juzgas a ti mismo y que tienes juicios. Ve cómo te juzgas a ti mismo y guardas resentimientos.

Ve cómo te sientes culpable. Las quejas y los juicios no son el problema. Lo que quiero que tomes en cuenta es cómo estás usando estas cosas para seguir atacándote a ti mismo.

Observa como un halcón. Ve cómo te sientes culpable cuando no estás “haciendo las cosas bien”. Estamos poniendo estos juguetes con bordes afilados de batalla a distancia.

No eres culpable. Eres totalmente inocente.

Recuerda: “Tu única llamada aquí es dedicar tu mente, con activa disposición, a la negación de la culpa en todas sus formas”. – Un Curso de Milagros

Esa es tu única llamada – para que te des cuenta cuando te estás atacando a ti mismo y niegues la culpa en todas sus formas.

Mi amigo Max dice, “La culpa es el asesino”. La culpa es lo que está haciendo que te enfermes. No eres culpable. Eres completo y perfecto.


La enfermedad es algún tipo de búsqueda externa.

La salud es paz interior.


Toda nuestra vida pensamos que éramos cuerpos. Pensamos que estábamos solos y separados, y esa es la enfermedad. La enfermedad es la creencia de que estás solo, que estás separado de Dios, separado de todo el mundo. Con el tiempo empiezan a tener efectos los pensamientos de separación en forma de enfermedad y problemas.

¡¡No eres culpable ni de eso tampoco!!

Al ego le gusta encontrar trampas en cualquier lugar que pueda. Tratará de deslizarse en cualquier lugar que pueda y te dirá cómo te diste a ti mismo cáncer, cómo te diste a ti mismo la enfermedad.

Y entonces tratará de convencerte de que le ayudes a curar el cuerpo.

Ahora ya sabemos de sus trucos.

 


La sanidad es la liberación del miedo.

La sanidad es la liberación del pasado.


 

Se trata de nuestros 40 días en el desierto y estamos experimentando con nuevas ideas.

Les pido hacer un compromiso total con la identificación con la verdad de lo que eres: tu inocencia, tu santidad, el amor que eres, la luz que se encuentra, y suspender toda tu atención en el cuerpo.

Lo que te pido hacer por el resto de nuestro tiempo juntos es no tratar de curar el cuerpo. Esto realmente puede crear mucha molestia debido a que estamos acostumbrados a tratar de curar, arreglar y cambiar las cosas. Todo el sufrimiento no es más que la creencia de que algo tiene que ser diferente y lo que se empieza a notar es que se siente una agitación a medida que permites que las cosas sean exactamente como son.

Te amo con todo mi corazón y gracias por estar aquí.

 


EJERCICIOS/PRÁCTICA DEL DÍA:

  1. Mira el video del día 15 (o escucha al audio o lee la transcripción).
  2. Comprométete totalmente a enfocarte en tu santidad, tu inocencia, en la luz que eres.
  3. Deja de intentar sanar el cuerpo (solo por estos 40 días). Deja de tratar de mejorarte a ti mismo. Deja de tratar de arreglar, cambiar, mejorar o sanar cosas.

 


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TRANSCRIPCIÓN DE VIDEO/AUDIO:

Día 15: Curación y santidad

 

Hola bienvenido. Soy Lisa. Este es el día 15 y el tema de hoy es “Sanidad y Santidad.”

Así que estamos entrando en una nueva fase ahora y hoy quiero hablar de la curación, la santidad, y la enfermedad.

Lo que yo quiero que te des cuenta es que tu mente se ha dividido entre dos sistemas de pensamiento, y no has estado totalmente comprometido con ninguno de ellos. Lo que te pido hacer ahora es estar totalmente comprometido con tu santidad por el resto de nuestro tiempo juntos.

Se trata de nuestros 40 días en el desierto y estamos experimentando con nuevas ideas, te pido hacer un compromiso total con la identificación de la verdad de lo que eres: tu inocencia, tu santidad, el amor que eres, la luz que eres y dejar de poner toda tu atención en el cuerpo.

Lo que te pido hacer por el resto de nuestro tiempo juntos es no tratar de curar el cuerpo. Esto realmente puede crear mucha molestia debido a que estamos acostumbrados a tratar de curar las cosas, arreglar las cosas y cambiar las cosas. Todo el sufrimiento no es más que la creencia de que algo tiene que ser diferente y lo que se empieza a notar es que se siente una agitación en ti ahora.

Tu Espíritu se ha despertado. Has sido recordado de la verdad de lo que eres y el sistema de pensamiento basado en el miedo que se llama el “ego” (y no es nada) sabe que sus días están contados y ya no va a pretender ser tu amigo. El mayor temor del ego es mirar hacia dentro y eso es lo que te pido que hagas ahora.

Me encanta esta idea del instante santo, simplemente poner la mano en el corazón. No tienes que poner tu mano en el corazón – pero es una muy buena práctica para centrarse, donde se traen de vuelta todos estos campos de energía que están volando para que pienses en el pasado y en el futuro, buscando fuera de ti mismo tu felicidad – lo cual te trae aquí al momento presente.

La enfermedad es algún tipo de búsqueda externa, de buscar fuera de ti mismo tu felicidad.

Lo que estamos haciendo ahora es que estamos cambiando nuestra dirección de buscar externamente a mirar hacia adentro y reconociendo: “Soy la felicidad. Soy la plenitud”. El reconocimiento de mi totalidad es lo que cura, y la salud es la paz interior. Así que estamos aprendiendo a calmar la mente y recordar la verdad.

Me encanta la historia del “Hijo Pródigo” en la Biblia. Un hijo de un hombre muy rico decide que él puede hacerlo mejor por sí mismo y se sale de su casa y vaga lejos y malgasta su herencia. Eso es lo que hacemos aquí en nuestra vida humana, tenemos todo, tenemos un Padre muy rico, pero decidimos en un momento que podíamos hacerlo mejor y nos alejamos, y hemos estado desperdiciando nuestra herencia. Comienzas a olvidarte de que lo tienes todo.

Lo que sucede ahora es que se llega a un punto en el que te das cuenta que no puedes hacerlo solo nunca más y, a menudo lo que ocurre en ese punto es que tu orgullo da patadas de ahogado y quieres demostrar que puedes hacerlo por ti mismo. Sigues vagando en la oscuridad hasta llegar a un punto en el que te das cuenta, “no puedo hacerlo solo. Las cosas que he estado haciendo, no están funcionando”. Y paras. Se hará una parada justo donde te encuentras, dejas de hacer las cosas que estás haciendo, te das la vuelta, te diriges hacia una nueva dirección y la dirección está dentro. Has estado dirigiéndote hacia fuera y ahora te diriges adentro.

Toda curación es una liberación del miedo. Así que has estado teniendo la buena voluntad de mirar a tu miedo y el miedo más grande es mirar dentro. Sabrás que eso es cierto si te sientas en silencio. Si realizas esta decisión que vas a pasar algún tiempo a solas con Dios en silencio, recordando tu santidad y la mente empieza a volverse loca. Es como, “¡¡¡¡¡No, cualquier cosa excepto eso!!!!!” Tú sabes, “Quiero hacer una llamada telefónica, quiero ir a dar una vuelta. Oh necesito un poco de leche, vamos a ir a la tienda, vamos a ver Facebook, vamos a leer un libro”.

Empiezas a ver que dices… “¡¡¡Espera!!! Tengo miedo de mirar hacia adentro”. Tengo miedo del amor, tengo miedo de la luz. Y debido a que estamos en nuestros 40 días y ahora estamos usando a Jesús como el modelo de maestría, lo que estamos diciendo es, “No, voy a mirar. Voy a sentarme tranquilamente y voy a optar por recordar mi identidad”. Y esta plenitud y este enfoque en tu santidad lo cura todo.

Siempre estuve fascinada por la idea de: “¿Qué haría yo si fuese sanada?” He pasado gran parte de mi vida tratando de curarme de cosas, para sanar mi cuerpo. Yo estuve constantemente a dieta, constantemente hice cosas para mejorarme a mí misma, y en realidad nunca había visto que lo que estaba haciendo era atacarme a mí misma, que era odio a mí misma.

Hice este ejercicio donde pensé: “Está bien, cómo sería estar del otro lado, en mi sanidad? Digamos que estoy totalmente sanada, que estoy en ese espacio donde ahora lo tengo todo. Tengo el cuerpo que siempre quise, todo el dinero que siempre he querido, tengo todo lo que siempre quise. ¿Cómo soy en este espacio? Bueno, no estaría atacándome a mi misma nunca más, no estaría buscando fuera de mí misma. No me quejaría de lo horrible que es mi vida, ¡sería libre ahora!”

Yo pensé: “¡Wow! ¿Es posible vivir de ese lugar?” Me di cuenta de que lo es. Entonces lo que sucedió es que la imagen externa de toda mi vida comenzó a cambiar. Dejé de buscar fuera de mí misma. Tomé esta decisión que yo soy lo que todo es y que voy desde lo horizontal, desde la búsqueda externa, a lo vertical. Lo que me pasó, es que volví a tomar esa pieza que encontré en la intemporalidad, y la traje de nuevo ahora como un reflejo claro.

Esto es lo que hizo Jesús, vio la verdad del Reino de los Cielos que es puro amor, y luego se convirtió en el claro reflejo de que aquí en el mundo es donde la curación se lleva a cabo. Te das cuenta de que no hay nada para sanar, que todo es un todo, curado y perfecto y ahora lo único que haces es aceptarlo. Por eso, hoy te pido que te centres en tu santidad y hagas de esto tu compromiso total para el resto de nuestro tiempo juntos y solo reconozcas que todo sufrimiento viene de la creencia de que algo tiene que ser diferente.

Estamos entrando en un nuevo espacio ahora. Voy a permanecer con el tema de la curación por un tiempo, pues es una forma totalmente diferente a como el mundo entiende se lleva a cabo una curación. Pensamos: “No, necesito sanar algo”. Hoy estamos reconociendo que toda curación es la liberación del pasado. Estamos liberándonos a nosotros mismos de la línea de tiempo, estamos lanzándonos a nosotros mismos de la identidad corporal y estamos reconociendo que somos todo, que hemos sido sanados.

Si fueras consciente de tu santidad, caerías de rodillas y verías a los ángeles reverenciándote. Esta luz es brillante, tu presencia es extraordinaria y llegarás a saberlo. Llegarás a conocer esta luz que eres, es simplemente una presencia, no tienes que hacer nada, ya está brillando en ti. Tu atención se ha centrado tanto en el cuerpo y al tratar de cambiar las cosas, no te diste cuenta, no te diste cuenta de la luz que eres.

Así que ahora te pido simplemente que cambies tu percepción y simplemente te hagas el compromiso de ser lo que eres en verdad. Esto despertará una gran cantidad de viejos miedos porque no sabes como es este nuevo espacio y no necesitas saberlo. Estamos tomando nuestro primer paso a un lugar que juramos nunca iríamos, a la luz, les agradezco por estar aquí conmigo, para hacer este trabajo juntos para la sanidad de nuestra mente, que es la sanación del mundo y yo te lo agradezco.

Te amo.

 

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