La Única Meta de Año Nuevo Que Funciona

 

¿Has notado que muchas veces nos trazamos metas para el año nuevo, pero prácticamente nunca las alcanzamos? Ya se acerca el 2018, y comenzamos a trazarnos metas que lucen algo así:

  • Quiero bajar de peso
  • Quiero ir más al gimnasio
  • Quiero ganar más dinero
  • Quiero que me asciendan de puesto en el trabajo
  • Quiero una relación
  • Quiero un auto nuevo
  • Quiero una casa nueva
  • Etc. etc.

Y pasa enero, y posiblemente comenzamos a alimentarnos diferente. Comenzamos nuevos proyectos, nos abrimos a una relación nueva. Pero poco a poco, la vida viene, y nos comienza a demandar atención a cosas urgentes, a resolver problemas, a lidiar con imprevistos. Y así, pasan los meses, y no vemos nuestras metas cumplidas. Nos vamos decepcionando, nos cansamos, y terminando viviendo de acuerdo a los patrones viejos que hemos llevado por años. ¿Te suena familiar algo de esto?

Ahora quiero que hagas algo. Quiero que tomes una hoja de papel y algo para escribir…

Sí, toma algo para escribir, es importante que lo hagas. Incluso puede ser en tu propia computadora o teléfono. Hay mucho poder al hacer esto, al escribir.

Anota todo lo que te dejó doliendo en este año, todo lo que te decepcionó. Todas las molestias, las tristezas. Anótalo todo.

Ahora que has terminado, sigamos juntos. Quiero que leas lo que escribiste, y quiero que notes algo:

Ninguno de esos pensamientos es El Cristo.

Observa, todos esos pensamientos de: “Estoy dolido porque me separé de mi pareja”, “me enoja que mi situación económica esté igual que el año pasado”, “me entristece que sigo enfermo/a y parece no haber esperanza”. Todos esos pensamientos están atados a la creencia que eres un cuerpo.

Observa tus pensamientos y tus quejas, sin juicio. Sólo obsérvalos. Date cuenta que todos los años, al final del año, es prácticamente imposible que hayas cumplido a cabalidad tus metas. Y esto tiene que ver porque están atados al tiempo y al espacio. Siempre parece que están más allá, lejos. Estará todo eso que quiero más adelante. Y es ahí donde aparece el pensamiento de carencia, creyendo que no lo tienes aún. Que por alguna razón, Dios te creó incompleto, con piezas faltantes, o que las has ido perdiendo a lo largo del camino.

Sin embargo, en La Lección 94 del Curso leemos:

Soy tal como Dios me creó.

Soy su Hijo eternamente.”

Y más adelante en un repaso de las lecciones leemos “He de ser eternamente como siempre he sido, al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza. Y Soy uno con Él, así como Él es uno conmigo.”

 

Entonces, ¿cuál es la única meta real para el año nuevo que podemos tener?

Qué bueno que estés preguntando esto, porque la respuesta es una que implica algo que puedes tener ahora mismo, y no esperar más. Es lo siguiente, aunque tú mismo puedes venir y decirlo a tu propia manera:

Este año quiero dedicarlo con devoción a Escucharte, a continuar atravesando esta transformación, y a no servir más a dos señores.”

¡Ese es un compromiso que puedes hacer ahora mismo, con resultados inmediatos! Si haces este compromiso con Dios de corazón, rápidamente puedes sentir que algo se mueve dentro de ti. La mente se despeja, el corazón se alegra, la esperanza y entusiasmo regresa. Y es porque sabes que NO ESTÁS SOLO. Vas de la mano de Jesús a lo largo del camino. Es Jesús quien te guía, y te dice qué hacer. Nosotros aún no conocemos qué es lo que más nos conviene, y por eso necesitamos de Alguien que sí sabe, y que nunca nos abandonará. Lo único que necesitamos es preguntar, y estando quieto y en silencio, escuchar.

En el capítulo 16 del texto de UCDM, tenemos esta instrucción que nos puede acompañar desde hoy y para siempre:

Concentra tu mente sólo en esto:

No estoy solo, y no quiero imponer el pasado a mi Invitado.

Lo invité y Él está aquí.

No tengo que hacer nada, excepto no interferir.”

¡Listo! Eso es todo. No hay que hacer nada, excepto no interferir. Es hacernos a un lado, y dejar que sea Él quien dirija cada uno de nuestros pasos. Sólo Él sabe qué es lo que más nos conviene, y lo que nos hará verdaderamente felices al final.

 

Y para cerrar con broche de oro, hay un plan trazado para ti que puede apoyarte día a día en este año nuevo,  para alcanzar la felicidad que verdaderamente quieres, y que Dios tiene para ti. Los cursos de Vivir en Propósito, y la Guía 365 (una guía para todas las 365 lecciones de Un Curso de Milagros) están ahora aquí en un sólo lugar y a un precio accesible para todos. ¡Es uno de los mejores regalos de transformación que te puedes dar en este año nuevo!

Pulsa la imagen abajo para conocer más de este apoyo y dirección en este año nuevo. 

 

Bendiciones en este año nuevo, y mantente atento para nuevas sorpresas, como el curso nuevo de Verdadera Prosperidad, así como música y meditaciones inspiradas en Un Curso de Milagros para reconfortarte, sanar, inspirarte y acercar tu relación con Dios.

¡Feliz año 2018, que sea un año abundante y lleno de milagros en tu vida! Gracias por estar con nosotros en este camino.

 

Con Amor,

Nathan y el Equipo de Maestros de Dios

Artículo escrito inspirado en el mensaje de Lisa Natoli para el año nuevo de su sitio, en este enlace (contenido en inglés)

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